domingo, 10 de junio de 2018

Carta desde Camp Cawnpore

 La que sigue a continuación es mi traducción de una carta del teniente británico Fred Roberts destinada a su madre y sus seres queridos, en la que narra algunos acontecimientos de los que fue partícipe estando de servicio como asistente en el estado mayor de la fuerza de Delhi. En ella incluye la narración de alguna escaramuza con los rebeldes, y expresa su consternación ante las penalidades del día a día de la campaña y el descubrimiento de los restos de la masacre del sitio de Cawnpore, más concretamente de la llamada "Casa de las Damas" en Bibighar, y su infamemente famoso pozo. Me he tomado algunas licencias en la traducción con el objeto de mejorar el sentido y la comprensión del texto, así como con la correspondencia de algunas palabras procedentes de jerga militar propia de la época y de mezclas lingüísticas entre el hindi y el inglés.

Camp Cawnpore
27 de octubre de 1857.
  MI QUERIDA MADRE - Te escribo desde Agra en el catorceavo día de camino hacia Bombay, desde entonces la columna ha marchado por la carretera troncal hasta aquí. Hemos encontrado poca oposición, tomado Manpuri sin disparar ni un tiro, y establecido un dak-house (1) en el cruce de las dos carreteras desde Aligarh y Agra. Después de esto, pusimos mensajeros, y hasta el día de hoy el correo ha llegado regularmente. Desafortunadamente, no podemos prescindir de ningún hombre para custodiar una estación entre aquí y Agra, y acabo de oir que el Nawab (2) de Fatehgarh ha matado un cossid (3) y bloqueado la carretera, por lo que temo que nuestra comunicación esté cortada otra vez. Una mañana tuvimos un pequeño combate en un pueblo llamado Kunoj. Yo había recibido información de que allí se ubicaban cuatro cañones custodiados por trescientos o cuatrocientos hombres, pero que probablemente se retirarían así nos acercáramos. Sin embargo, cuando estábamos cerca del pueblo, mis espías me informaron de que el enemigo estaba a unas dos millas del campamento intentando cruzar un arroyo con los cañones. Yo disponía de unos veinte Sowars (4), por lo que marchamos al galope, dejando un mensaje a la guardia avanzada para que acudieran lo más rápido posible con dos cañones y algo de caballería. Mi rápido avance tuvo el efecto de hacer que el enemigo dejara un cañón en esta orilla, en su urgencia por salvarse a sí mismos. Los otros tres ya habían cruzado el arroyo, y con uno de ellos, mientras yo estaba echando un vistazo con los binoculares, dispararon una carga de metralla, la cual derribó el caballo de mi ordenanza y me hirió ligeramente en la cara ¡¡casi arrancándome el bigote!! En ese momento, llegaron los dos cañones, y después de tres o cuatro disparos los bribones salieron huyendo dejando sus cañones atrás. La caballería entonces cruzó al otro lado, y galopamos conduciendo a los rebeldes, después de una persecución de seis millas, ¡¡al interior del Ganges!! Solo vi a un hombre alcanzar la otra orilla, y un caballo, muy pocos lo consiguieron. Parte de la infantería se ocultó en el cultivo y escapó. Yo, como de costumbre, tenía un caballo herido por un corte de sable. Un Sowar desmontado me atacó. Yo paré el golpe, salvándome, pero mi pobre rocín recibió un penoso tajo. Sin embargo, fue una muy buena aventura, y conseguí una mención por llegar tan rápido sobre los felones y obligarlos a abandonar un cañón.
 Llegamos aquí ayer. Yo llegué el día de antes. Menudo espectáculo es Cawnpore, jamás te lo imaginarías, Madre. El lugar donde Sir H.Wheeler se defendió es la ruina más perfecta causada por la artillería que nunca vi - dos pequeños barracones con una parodia de zanja, no suficiente como para protegerse de una bala, - que lamentable impresión. Dicen que el pobre Wheeler tenía miedo de fortalecer su posición por temor a despertar sospechas entre los nativos, y en este lugar miserable, nuestras pobres mujeres estuvieron expuestas durante tres semanas al terrible sol de junio de Cawnpore, y a los cañonazos del enemigo cuyas baterías estaban erigidas a una distancia de unas doscientas yardas. Muchas mujeres fueron asesinadas, otras heridas. Los supervivientes fueron recluidos en una casa miserable, no apta para perros, hasta la tarde anterior a que nuestras tropas llegaran a Cawnpore, cuando todos fueron asesinados. Solo Dios sabe cómo. Los nativos dicen que los niños fueron ahorcados ante sus madres, y que cuando todos habían sido heridos por los disparos de los cipayos, unos carniceros fueron enviados a terminar tan sangriento asunto. Habían alrededor de doscientas mujeres y niños en total. Ahora el suelo está esparcido de ropa, zapatos, etc., y el terreno desde la casa hasta el pozo donde los restos fueron arrojados, está cubierto de mechones de cabello. Oh, Madre, contemplar esas visiones tan horribles le hace a uno sentirse muy, muy triste. No es extraño que todos nosotros nos sintamos encantados de matar a estos cipayos. Lo que las desgraciadas mujeres y niños debieron sufrir. Confío en en que las masacres hayan terminado.
 Sin embargo, en Lucknow, están en una mala situación. La Fuerza de Havelock salvó a la Guarnición del peligro inminente en el que estaban, pero ahora él mismo está rodeado con los suyos por el ejército rebelde, y nos ha escrito para decir que, economizando estrictamente, el oficial del Comissariat (5) les ha informado de que la harina para el pan y los bueyes (usados habitualmente para trasladar los cañones) solo durarán hasta el diez de noviembre, y que por esa fecha, a menos que los liberemos, se morirán de hambre o se rendirán. Nuestra fuerza no es muy fuerte, pero aquí hemos recibido alrededor de quinientos soldados de infantería frescos, haciendo que la columna llegue a dos mil soldados de infantería (la mitad de los cuales son sijs), setecientos cincuenta soldados de caballería y dieciséis cañones ligeros. Así marchamos el día treinta y uno, y alcanzamos nuestro puesto avanzado en tres jornadas. Este puesto se encuentra a cinco millas de la residencia donde está nuestra gente, con las mujeres viviendo bajo tierra, y con toda la comunicación entre los dos puestos cortada. En este lugar dejamos la carretera y rodeamos hacia el este donde el canal se une al río. Todos los puentes que hay sobre el canal están destruidos, y tenemos que detener nuestra ruta. Una vez que crucemos estaremos a unas dos millas de Havelock, y a la señal designada, las dos fuerzas avanzarán para encontrarse. Este es el plan actual, pero miles de imprevistos pueden frustrarlo. Sin embargo, suceda lo que suceda, debemos alcanzar el interior antes del día diez. Tan sólo nuestros víveres ya requieren un pequeño ejército para protegerlos, pero con la ayuda de Dios todo irá bien. ¿Quién hubiera pensado que la fuerza de Delhi ayudaría a Lucknow? Hace dos meses, estábamos ansiosamente esperando la llegada de Havelock a nuestro campamento en Delhi. Es imposible adivinar ni siquiera el número de rebeldes a los que tendremos que enfrentarnos. Oude (6) está lleno de cipayos. Todos los de Delhi han huido allí, y he oído que tienen unos ciento cincuenta cañones. Un mes más tarde podríamos acudir con una fuerza enorme, pero un retraso de una semana sería la ruina, así que debemos hacerlo, y vaticino un perfecto éxito. El comandante en jefe ha telegrafiado que estará aquí el día uno o dos, y nos alcanzará. Esa es mi buena suerte, estar con las fuerzas a su mando, y con las cuales, si es posible, permaneceré. Norman hará todo lo posible para que me quede, y si tengo éxito, estaré bien. Ellos pensaron que yo estaba trabajando duro, así que me ofrecieron un asistente, que es un muy buen compañero de mi mismo regimiento y un viejo amigo mío llamado Mayne. Él está muy por encima de mí, ya que lleva doce años de servicio, pero está muy contento de hecho, él dice, de servir bajo mi mando ¿No es gracioso? Realmente no tengo mucho trabajo que hacer, más allá de mucho cabalgar y mantenerme siempre informado, ya que a diferencia de otras campañas los civiles y políticos no tienen nada que hacer, así que tengo todo el trabajo de la columna (7).
 Los rebeldes de Gwalior está en Kalpee, sobre el Jumna, donde acaban de terminar un puente de barcas, pero sus intenciones son difíciles de concretar. Dudo mucho que vengan a Cawnpore. De todas formas, esperamos hasta el treinta y uno para ver su ruta y luego cruzar el Ganges en Oude... Tendremos algo de trabajo, pero tengo una gran fe en las tropas de Delhi. Son firmes, al menos la artillería y la caballería lo son, y tenemos uno o dos hombres buenos. Es tan extraño la forma en que salen los compañeros. Muchos de los que en un momento parecen grandes tipos, no hacen nada cuando están de servicio y viceversa. Cuán alegre será cuando todo haya terminado, y venga a verte, querida Madre, con medallas por Delhi y Lucknow. Me han prometido que seré recomendado para un cuerpo de caballería, pero en su lugar me gustaría mucho permanecer como estoy... Además, no hay nada como el estado mayor, aunque la paga pueda no ser tan buena. Revisé el atrincheramiento de Wheeler nuevamente esta mañana, y recogí un par de hojas de música con la canción de Innes "¡No giova il sospirar!". Apenas hay una distancia de un pie en las paredes que esté libre de un disparo de cañón - un oficial que escapó me mostró lugares donde oficiales y damas habían sido asesinados mientras se apoyaban contra las paredes. Wheeler del 1º N.I. había sido herido, y su hermana estaba abanicándolo, cuando llegó una bala de cañón y le arrancó la cabeza. Ves lugares donde las madres habían excavado el suelo para hacer huecos donde sus bebés pudieran dormir. No hay palabras para expresar los sentimientos propios al visitar estos lugares horribles. En Lucknow, entre las señoras, está la señora Hayes (que una vez fue Fanny Torrens). El 93º de Highlanders marcharon esta mañana, luciendo tan bien en los kilts. Los nativos piensan que son los fantasmas de las mujeres asesinadas, pero los marineros les asombran más - cuatro pies de alto, cuatro pies de ancho, largo pelo ¡y portando grandes armas! No pueden salir de su asombro. Esto va vía Calcuta.
 Después de que Lucknow haya sido liberada, volveré a escribir, Madre mía. Hamilton supongo que está pensando en comenzar por este delicioso país otra vez. Espero poder verle después de que el trabajo haya terminado. Debería intentar visitar Calcuta, ¡aunque solo fuera para que cepillaran y recortaran mi barba! Temo que los Royals lo tengan todo a su manera. Sería una pena si no recompensaran y aumentaran nuestro regimiento. Hemos perdido alrededor de cuarenta oficiales desde mayo, nuestros mejores hombres se han ido - Nicholson, Neill (8), etc... y los oficiales de la Reina gobiernan en todas partes. Sin embargo, supongo que todo al final se arreglará. Anhelo más que nunca volver a casa y veros a todos. Estos últimos pocos meses me han hecho sentir 10 años más viejo, y no por mala salud, porque nunca he estado tan bien, si no por todo lo que he visto y experimentado. Uno no puede evitar pensar y reflexionar sobre estas masacres sin precedentes. Los soldados saben cual puede ser su destino, pero uno apenas puede comprender por qué delicadas mujeres y niños indefensos han sido sometidos a tales torturas. Dios los bendiga. Me pone bastante triste escribir sobre ellos. La Sra. Norman ha recopilado pasajes de las cartas de Norman los cuales está enviando a casa de su madre, y le ha pedido que se los reenvíe al General, ya que Norman y yo estábamos constantemente juntos durante el asedio, y os darán una mejor visión que mis cartas escritas una vez cada quince días. Dale mi amor a la querida Innes. Estoy muy contento de escuchar que su pequeño bebé está floreciendo. Escríbeme, Madre, largas, largas cartas en cada correo. La mía debe valer para todos, y como sé, la reenviarás a Innes y John.
 Tengo un gran problema con mis caballos. Los dos que están heridos no se recuperarán, y el tercero está cercano a la muerte. Ningún dinero puede comprar caballos ahora - no voy a tener ninguno, y debo montar, por lo que esto es tan complicado como un rompecabezas chino. Me gustaría mucho conseguir un par de pistolas, de las que suelen llamar superpuestas, no demasiado grandes. No me importa cual sea su estado, siempre y cuando las llaves estén bien. Estos revólveres, estoy convencido, son de poca utilidad. El mío siempre me falla. Adiós, Madre. Todo el cariño para el General y la querida Harrie. - Siempre, mi propia Madre, tu afectuoso y devoto hijo,
Fred. Roberts.
1 - Edificio gubernamental de la Compañía de las Indias Orientales.
2 - Virrey de una subah (provincia) en el imperio mogol.
3 - Mensajero o correo (originario del hindi qasid).
4 - Tropas de caballería de los ejércitos nativos de la India británica con rango de soldado raso.
5 - Servicio civil uniformado del ejército británico hasta 1869.
6 - El Estado Oudh, también Reino de Oudh, o estado de Awadh era un estado principesco en la región de Awadh del norte de la India hasta 1858. Oudh es el ahora obsoleto pero una vez oficial nombre en inglés del estado, también escrito históricamente como Oude, derivado del nombre de Ayodhya.
7 - Cuando el gobierno de la India emprendía una campaña, la fuerza siempre iba acompañada de un oficial político cuyo deber era estar en contacto con la gente del país en el cual se llevaban a cabo las operaciones, y así mantener al gobierno y al general al mando de la fuerza informados sobre todos los asuntos no estrictamente militares.
8 - General de brigada James Neill, caído en Lucknow en septiembre de 1857.
El pozo y el monumento, la casa de la matanza, Cawnpore, Kanpur, Uttar Pradesh, tomada en 1858 por el Dr. J.Murray. La imagen muestra la casa Bibighar en la que las mujeres europeas y los niños fueron asesinados y el pozo donde se encontraron sus cuerpos.

viernes, 25 de mayo de 2018

La última carta de Villeneuve

 De todos es conocida la mala fama del almirante Villeneuve y su mala relación con Bonaparte, a pesar de que el emperador había sostenido que el almirante era tan sólo un "hombre con suerte" después de abandonar al resto de la flota en el desastre de Aboukir. Esa opinión fue algo que no compartieron sus compañeros de gremio de los que se ganó un profundo odio. Después de la derrota de Trafalgar, él y su buque insignia Bucentaure fueron presa del inglés al igual que muchos otros navíos de la escuadra francesa y española que habían participado en la batalla, y enviados a Inglaterra. Puesto en libertad bajo palabra de que jamás volvería a atentar contra los intereses ingleses, viajó a Francia, dirigiéndose a París a fin de rendir cuentas ante sus superiores. Hizo escala en un sencillo hotel de Rennes, el Patrie, donde escribió una carta destinada a Napoleón.

 El 22 de abril de 1806 se le encontró muerto en su habitación. Según la versión oficial de la policía francesa, se suicidó apuñalándose en el pecho seis veces. No obstante, hay otras posibles soluciones a este desenlace, tales como el asesinato por parte de agentes del régimen napoleónico, ya que la autopsia confirma que las seis puñaladas, cuatro en el pecho y dos en el cuello, habían sido asestadas con mucha fuerza. En todo caso, y aunque parece sospechoso, la carta dirigida a Napoleón, plagada de acusaciones terribles, es una prueba más a favor de la tesis del suicidio. Fue enterrado sin ceremonia oficial y se desconoce la ubicación de su tumba.

 Adjunto a continuación la transcripción de la carta de Villeneuve, cuya fuente he obtenido de la Biblioteca Nacional de España. En su transcripción he procurado ser lo más fiel al original posible, y sólo he sustituido algunos arcaísmos propios de la lengua castellana de inicios del siglo XIX, a fin de facilitar la comprensión del texto. La fuente histórica es impresa y no manuscrita, sin más fecha que la cabecera de la misma, e incluye algunos resaltados en cursiva que he evitado incluir, ya que con toda seguridad el autor de la carta manuscrita no usó cursivas en su escritura, y en el texto son empleadas únicamente para destacar de forma un tanto tendenciosa los insultos y maldiciones que el desaforado almirante dedicaba a Bonaparte.

CARTA DEL ALMIRANTE VILLENEUVE DIRIGIDA A NAPOLEON 1º, EMPERADOR DE LOS FRANCESES, DESPUES DE HABER PERDIDO EL COMBATE NAVAL DE TRAFALGAR, Y ESTANDO PARA DARSE MUERTE. 
Rennes 26 de Abril de 1806.
 Os acordareis, que luego que Latouche (1) murió en Tolón me hallaba entonces nadando en Rochefort, y que rehusé sucederle en el mando, que me ofrecíais. Estaba bien convencido de que cualquiera que se encargase de conducir y comandar la aventurada y mal concebida expedición de las Escuadras Francesa y Española combinadas, quedaría vencido y sin honor, si su desgracia hacía que sobreviviese a una batalla casi inevitable con un enemigo que parecía tener encadenada la victoria. Esas mismas expresiones, fueron aquellas, de que me valí en mi respuesta al Ministro de Marina.
 Apenas, contra mi voluntad, me hice a la vela desde Barcelona a Cádiz, hice solicitud de dimisión del mando, la cual reiteré desde la Martinica, Ferrol y Cádiz.
 Llegó la orden de 24 de Septiembre de volver a Tolón con la escuadra combinada, debiendo nosotros pasar a través de la Inglesa, a la que respondí que obedecía; pero recordé al mismo tiempo al Ministro mis solicitudes anteriores, le hice presente la incertidumbre de los combates navales, y mi firme resolución de renunciar un cargo peligroso, que mis principios, y sobre todo vuestro carácter violento y cruel me hacían poco propio a desempeñar.
 Las desgracias de Trafalgar no deben ser atribuidas a ninguna falta, y menos a la del valor. Mi relación sobre esta batalla no deja ninguna duda sobre aquellos acontecimientos. ¿Por qué razón no ha sido publicada en el Monitor; al paso que mis rivales y enemigos han tenido el privilegio de llenar las hojas de aquel papel de sus calumnias e infamias ultrajantes?
 Cuando mi relación oficial llegó a vuestros (...) en medio de la feliz carrera de vuestra ambición en Alemania, pronunciasteis con vuestra petulancia y ordinaria crueldad; "yo veo que es absolutamente preciso el ejemplo de un Bing (2), para poner en mi marina la victoria a la orden del día." ¿Y después acá no se han repetido mil veces estas expresiones bárbaras, esta sentencia de muerte pronunciada por un usurpador extranjero y feroz contra un Almirante Francés sacrificado a su patria; cuando no se ponía atención alguna a su despacho, del cual jamás se ha oído hablar? ¿Pero cómo hablar? Quizá no se habría leído.
 Él contenía ciertamente algunas verdades severas, que no hubieran añadido ningún lustre a vuestros talentos militares; pero hubieran probado, que aquel cuya ambición e incapacidad causaron en Abukir la destrucción de la marina francesa, había causado igualmente la de esta otra escuadra en Trafalgar.
Me acuerdo, que en mi última conversación con vos, os visteis obligado a confesar con vuestra propia boca; "Que aun cuando Francia llegase a ser la soberana del continente, su poder sería precario, su situación interior incierta, su comercio en inacción o extenuado, su industria sin aumento y su población miserable, mientras no pueda someter la Inglaterra a su voluntad." ¿Qué habéis hecho para remediar estos males, y para conservar los recursos de la Francia? En los cortos años de la tiranía tanto mi patria como sus aliados han perdido más navíos de línea, que cuantos tuvo la marina real durante una grande parte de los largos reinados de Luis XIV y XV. Y si la Francia está condenada a vivir aún más largo tiempo bajo vuestra corona de hierro su marina real se hallará al nivel con la mercantil, y no verá en sus puertos más que naves mercantes y piratas.
 Pero yo quisiera saber; ¿qué ventajas ha sacado mi patria de vuestra fortuna en la guerra? ¿Y qué es lo que los demás pueblos han ganado para su seguridad? ¿Más qué ventajas les puede resultar de un aventurero sanguinario revestido de la púrpura imperial? ¿A su infame prostituta entrar a la parte en el trono, a sus obscuros y viles parientes elevarlos a la dignidad de reyes y de príncipes, y a sus cómplices a la de duques y mariscales?
 Es verdad que habéis atado el brazo a los Franceses; pero no habéis podido escasear, ni cegar su razón, y la presencia de (...) prisioneros austríacos y rusos en Francia no puede menos de recordarles, que un número más grande de sus compatriotas están prisioneros en Inglaterra por un efecto y consecuencia de vuestra ambición. ¿No es preciso, que cuando vean volver estos prisioneros a su país, lloren amargamente la ausencia de sus queridos parientes, que están aun condenados a no verlos en todo el tiempo en que están sujetos a vuestra tiranía?
 Pues ellos saben, que la Inglaterra es demasiado sabia y poderosa, para formar un nuevo tratado "con un hombre más peligroso en paz, que en tiempo de guerra; que conspira contra España bajo la máscara de amigo con más ahínco, que como enemigo declarado; con un hombre, en quien el olivo de la paz se transforma en fasces de discordia; que ofrece continuamente, mientras está en guerra, y no medita, ni maquina más, que destrucción durante la paz."
 Podéis deducir por el estilo en que hablo, que no temo vuestras terribles venganzas, vuestras fortalezas, vuestros tormentos, vuestros envenenadores y vuestros verdugos. ¡Ah! La orden de vuestro ministro "de no aproximarme sin vuestro permiso a la capital," ha retardado vuestro castigo, y ha impedido que el género humano no esté ya a estas horas libre de su azote. Resuelto a no sobrevivir a la humillación de la marina francesa, pensaba vengar mi patria antes de castigarme a mí mismo por haber sido el instrumento de vuestra tiranía, y por haber sacrificado mi honor y mis deberes siendo francés y militar.
 Vuestra existencia es una prueba de las injusticias de una ciega fortuna, que hace permanente la clava de vuestra bárbara tiranía. No obstante, estad bien persuadido de una verdad, que debe confirmar la atrocidad de vuestro crímenes, y es que vuestro fin, así como el de todos los grandes malvados, será terrible y prematuro. El puñal de un asesino, o la cuchilla de un verdugo terminarán una carrera de delitos, que con vergüenza de la humanidad y de nuestro siglo es ya demasiado larga.
 Para que la posteridad, que condenáre una parte de mi vida pública, quede enterada de mi sincero arrepentimiento, y de los sentimientos de patriotismo con que muero, he dirigido copia de esta carta a muchos oficiales franceses en varios destinos de la mar. A pesar de cuanto dicen vuestros aduladores, si vuestra muerte hubiera precedido a la mía, no solo la generación presente, sino las venideras me hubieran proclamado su libertador, construido altares y erigido estatuas a mi memoria. Pero seréis, infame, vos, y vuestra vil parentela precipitados de los tronos que ocupáis con oprobio de la humanidad.
 Tiembla, tirano; tú vives aborrecido en todo el universo. Las maldiciones del género humano te seguirán más allá del sepulcro. = Villeneuve
1.- Latouche de Trailler, antecesor de Villeneuve
2.- El almirante Byng, vencido por Gallisionaire y pasado por las armas en Portsmouth

viernes, 18 de mayo de 2018

General Staff Wargaming System

 Los aficionados a los wargames clásicos tipo Kriegsspiel, en los que se juega con las piezas sobre mapas de época hechos a escala nunca hemos tenido mucha suerte con el mercado para juegos de ordenador; o bien se complican los sistemas y mecánicas, o se usan hexágonos u otro tipo de abstracción, o los editores para crear escenarios son muy complejos y en ocasiones se necesitan muchos conocimientos de programación. Creo que el wargame "tipo Kriegsspiel" es mucho más sencillo de programar porque no tiene añadidos que muchas veces son innecesarios, porque solo necesitas un mapa y unas piezas a las que poder asociar unos cuantos característicos conceptos fundamentales y ya está. 

 Mi eterno deseo ha sido poder tener un sistema completo con el cual crear escenarios, que fuera completamente flexible, sencillo en la gestión de mapas y órdenes de batalla, y que contemplara todos los conceptos fundamentales de los wargames sin añadir extras innecesarios, y así poder gestionar campañas a modo de árbitro y resolver las batallas mediante un sistema de este tipo. Durante mi vida wargamera he organizado algunas campañas de este tipo, o bien con el Kriegsspiel clásico de 1824, o bien con el sistema de Le Vol de l'Aigle, y son de las experiencias que recuerdo con más cariño.

 General Staff Wargaming System parece que podría ser el wargame que finalmente cumpla con mis expectativas soñadas durante largo tiempo. Está en las fases finales de desarrollo, completamente financiado y posiblemente esté disponible a finales de 2018. El responsable principal del proyecto es D.Ezra Sidran, conocido por ser el creador de los wargames para ordenador The Universal Military Simulator a finales de los años 80 del siglo pasado.

 El sistema es una suite que se compone de cuatro programas principales; un editor de mapas, un editor de órdenes de batalla, un editor de escenarios y el programa propiamente dicho para jugar, en principio sólo para S.O.Windows.


 El wargame está pensado para simular batallas comprendidas entre los siglos XVII y XIX, es por turnos WEGO con duraciones configuradas con el creador de escenarios, tiene inteligencia artificial y PBEM, y se divide en dos modos de juego diferentes a elegir en el momento de iniciar una partida; tipo Kriegsspiel o simulador. El tipo Kriegsspiel es un modo de juego básico en el que no se contempla el Mando y Control de las unidades, su fuerza está simplificada y las órdenes son inmediatas. Es un modo de juego que te permite echar una partida en un rato sin mucha complicación, lo que los anglosajones llaman un "Beer & Pretzels" (aquí un vinico y un bocata).

Modo de juego tipo Kriegsspiel

 En modo simulador están presentes todas las características deseables y necesarias para simular una batalla histórica sin problemas; formaciones, mandos, moral, experiencia, LOS basada en datos 3D de las elevaciones en el mapa, FOW total, y las órdenes sufren los retrasos propios de la cadena de mando debido a las comunicaciones por correo o Aide de Camp.

Las unidades pierden visibilidad según el tiempo pasa
desde la última vez que fueron observadas por el HQ

 Para la creación de escenarios hay un completo control sobre muchos factores, entre ellos la velocidad de movimiento de las unidades, modificadores dependientes del terreno y de la formación, tablas de combate, duración del escenario, duración de los turnos y tiempo simulado, refuerzos y condiciones de victoria y más.

Editor de escenarios

Para saber más, su página web es www.general-staff.com

martes, 15 de mayo de 2018

La plausibilidad en los wargames históricos

 Siempre he pensado que uno de los aspectos fundamentales por el que podemos evaluar el éxito o el fracaso en el diseño de un buen wargame es que el resultado de una partida a un escenario concreto se aproxime lo máximo posible al resultado histórico, pero que aún así sea lo suficientemente flexible para permitir otros resultados diferentes dependiendo de las estrategias y tácticas que empleemos al jugarlo. No hace falta decir que se trata de un equilibrio muy complicado de conseguir. Hay muchas maneras de ajustar los escenarios, mediante las calidades de las unidades, las diferencias en la moral, con el uso de unidades fijadas durante un número determinado de tiempo, el otorgamiento de puntos de victoria por consecución de la ocupación de objetivos, por la salida de unidades del mapa, etc... Muchos medios más o menos abstractos, pero de los cuales hay que intentar no abusar a fin de no complicar en exceso el sistema, y por consiguiente mermar la diversión del juego. Quien equilibre todos eso factores y consiga un wargame que pueda reproducir fielmente una batalla histórica como si fuera una simulación y al mismo tiempo permita la creatividad en el juego y la variación en el resultado, habrá tenido éxito al diseñar su wargame.

 Para ilustrar este tema voy a usar una partida que acabo de disputar por PBEM al escenario histórico de la Batalla de Cedar Mountain incluida en el wargame de John Tiller Campaign Antietam, en el cual mis tropas de la Unión han tenido que enfrentarse a los Confederados comandados por el compañero Manuel Navascues, alias "Piolin03" en los foros de Punta de Lanza. Un veterano duro de roer, afirmo.
La Batalla de Cedar Mountain, carga de la brigada de Crawford.
 La Batalla de Cedar Mountain tuvo lugar el 9 de agosto de 1862 durante la Guerra de Secesión americana, y dio inicio a la Campaña del Norte de Virginia. En ella las fuerzas de la Unión, dirigidas por el general de división Nathaniel P. Banks, atacaron a las fuerzas confederadas del general de división Thomas J. «Stonewall» Jackson cerca de Cedar Mountain, cuando los confederados avanzaban sobre la ciudad de Culpeper para prevenir el avance de la Unión por Virginia. El resultado de la lucha fue de derrota para la Unión. Desde la mañana se mantuvo un duelo de artillerías que duró hasta las 17:00 horas aproximadamente, y parece ser que hasta el momento la balanza no se decantaba por ningún bando. En ese momento el general de brigada Charles S. Winder fue mortalmente herido, y el mando de la división paso a manos de William Taliaferro. Al parecer la confusión del momento sumada a un hueco central en la posición confederada provocó el ataque de la Unión. No obstante, el ataque fue repelido, y causó un sorprendente y feroz contraataque confederado que hizo huir a las tropas de la Unión, incluyendo la persecución de las mismas que sólo cesó por la llegada de la oscuridad de la noche.

 El desarrollo de nuestra partida, y sin conocer previamente en detalle la historia de la batalla, al menos por mi parte, transcurrió por senderos muy similares en su primera fase; durante la mayor parte del día mantuvimos un continuado duelo de artillería, y hacia el mediodía uno de los mandos Confederados cayó en el campo de batalla. Finalmente, no tuve la suficiente testosterona para ordenar un ataque de mis tropas, debido a que la posición no permitía un avance sin arriesgarse a tener muchas bajas debido a la consolidada posición confederada.

 El resultado final de la partida ha sido el siguiente:


 Y la cuenta del carnicero de la batalla real fue:
  • Unión 1.759 bajas y 594 desaparecidos
  • Confederación 1.338 bajas
 En bajas incluyo muertos y heridos. Si realizamos una comparación rápida de los datos, observamos que son muy similares, y que el dato de desaparecidos de la Unión podría achacarse a la huida posterior de las tropas, número que posiblemente podría haber alcanzado en la partida si me hubiera decidido a atacar en el tramo final.

 Por lo tanto, vemos claramente las bondades del diseño de este wargame y de este escenario, en el que la partida nos ha proporcionado un resultado perfectamente posible, compatible con la realidad histórica, y que aún así permite finales alternativos dependiendo de las ganas del jugador por probar alternativas estratégicas a lo que se hizo en la realidad.

 Creo que eso es lo que buscamos los aficionados a los wargames históricos, poder simular y recrear la historia pero con un mínimo de libertad para aportar nuestro granito de arena (y hacerlo aún peor de lo que se hizo en la realidad sin coste alguno de hemoglobina).

Posiciones finales en la partida, la Unión en azul.






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